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Papas Santos de la Iglesia

No somos seres humanos con una experiencia espiritual,

somos seres espirituales con una experiencia humana.

 

Pierre Teilhard de Chardin

SAN LUCIO I - PAPA DE  253-254

 

Poco se sabe de la vida temprana de Lucio antes de su papado. Nació en Roma. Fue elegido Papa el 25 de junio del año 253 y murió el 5 de marzo del año 254.

Lucio fue enviado al exilio luego de su consagración, por orden del Emperador Galo, pero en un corto tiempo, presuntamente cuando Valeriano fue designado emperador, a él le fue permitido regresar a su rebaño.

San Cipriano(c.200-258) escribió una carta de felicitaciones a Lucio en su elevación a la Sede de Pedro y sobre su exilio. También envió una segunda carta de felicitaciones para Lucio y sus acompañantes en el exilio, como también a toda la Iglesia Romana.

 

La carta comienza: “Querido Hermano, hace muy poco tiempo te ofrecimos nuestras felicitaciones, cuando Dios te exaltó a gobernar Su Iglesia y te concedió la doble gloria de confesor y obispo. De nuevo te felicitamos a ti, a tus acompañantes y a toda la congregación; con esto, debido a la bondadosa y poderosa protección de nuestro Dios, Él te ha guiado de regreso con alabanzas y gloria a Sí mismo, de manera que el rebaño pueda recibir de nuevo a su pastor, el barco a su piloto y la gente a un director que los gobierne y les muestre abiertamente que fue el designio de Dios que permitió tu destierro, no para que el obispo exiliado fuera privado de su Iglesia, sino más bien para que regresara a su Iglesia con mayor autoridad”.

 

Cuando Cipriano afirma que Dios por medio de la persecución buscó “hacer avergonzar y silenciar a los herejes” y así probar dónde estaba la Iglesia, quién era su único obispo elegido por el designio de Dios, quiénes eran sus presbíteros sujetos al obispo en la gloria del sacerdocio, quiénes eran la verdadera gente de Cristo, unidos a Su rebaño por un amor excepcional, quiénes eran los oprimidos por sus enemigos, y al mismo tiempo dónde estaban aquellos que el Diablo protege como suyos, refiriéndose obviamente a los novacianos.

 

Lucio en su breve pontificado luchó contra el laxismo de las costumbres al que muchos eclesiásticos se habían entregado. Se hizo cada vez más frecuente la costumbre de la cohabitación de diaconisas y clérigos, con fines de caridad y asistencia. Igual de frecuentes eran las debilidades. Lucio prohibió esa convivencia, y extendió también a los laicos el veto a vivir con mujeres fuera del matrimonio, de no ser éstas familiares muy próximas.

Lucio estableció que el papa, en sus viajes para las sagradas funciones, estuviese acompañado por tres diáconos y por lo menos dos sacerdotes.

Lucio murió de muerte natural (hay quien dice que fue decapitado en tiempos de Valeriano, pero este testimonio no puede ser comprobado) y fue enterrado en la cripta de los Papas del Cementerio de San Calixto . Hoy yace en la Iglesia romana de Santa Cecilia.

 

SAN ESTEBAN I -  PAPA DE  254-257

 

Esteban  nace en Roma alrededor del año 200 y fallece el 2 de agosto de 257. Se le atribuye la prohibición de que las vestiduras eclesiásticas fueran empleadas para usos mundanos.

El pontificado de Esteban se inserta entre dos olas de persecuciones contra los cristianos. Esto, aunque supuso un periodo de tranquilidad respecto a sus relaciones con el Imperio romano, suscitó un recrudecimiento en el seno de la Iglesia acerca del problema de los lapsi,  rompiendo con la postura de sus dos predecesores.  Esteban era contrario a la readmisión en el seno de la Iglesia de los cristianos que habían apostatado de su fe durante los periodos de persecución sufridos.

 

La postura rigorista  de Esteban respecto a los antiguos apóstatas, supuso su enfrentamiento con la Iglesia de África, encabezada por el obispo de Cartago San Cipriano, y con la Iglesias de Alejandría y Cesárea que sostenían tanto la readmisión de los lapsi como la necesidad de un nuevo bautismo para los bautizados por estos. Esteban hizo uso, por primera vez en la historia de la Iglesia, de la pretensión de que la Iglesia de Roma no sólo tenía una autoridad moral sobre las restantes Iglesias de la cristiandad, sino de que además poseía una autoridad jurídica que le permitía imponerse sobre el resto de las iglesias del mundo.

 

Esteban quiso dominar a San Cipriano, obispo de Cartago, pretendiendo la primacía de su obispado de Roma sobre los otros con el argumento del Tu es petrus que se encuentra en el Evangelio de Mateo:

"Y yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta roca, Yo edificaré mi Iglesia y el poder del infierno no prevalecerá contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los cielos; y todo lo que atares sobre la tierra será también atado en los cielos; y todo lo que desatares sobre la tierra será también desatado en los cielos" (Mateo 16, 13-20)

 

Con el tiempo se sujetaron todos los obispos de oriente a la decisión del Pontífice, contribuyendo no poco a este feliz suceso San Dionisio, Obispo de Alejandría. Mayor fue la resistencia de los obispos africanos; pero al fin toda la Iglesia abrazó lo definido por Esteban. También tuvo el consuelo de saber por carta de San Dionisio Alejandrino (? -264) que, en general, todo el oriente había abandonado el partido de los novacianos, uniéndose con Roma; y al mismo tiempo que le participaba esta gustosa noticia, se congratula con el Santo Papa de los socorros espirituales y temporales con que ayudaba a los fieles de Siria y Arabia; prueba evidente de lo mucho que se extendía su caridad y vigilancia pastoral.

 

SAN  SIXTO II - PAPA DE  257-258

 

Sixto fue elegido el 31 de agosto de 257 y martirizado en Roma el 6 de agosto de 258. Se desconoce su origen, aunque  se dice que él era griego de nacimiento, pero esto es probablemente un error, Sixto era un sacerdote bueno y pacífico, más conciliador que San Esteban y restauró las relaciones amistosas con las Iglesias africana y asiática, aunque, como Esteban, mantuvo el uso romano de no rebautizar a los herejes.  Los sucesores de Sixto prosiguieron la misma política, hasta que el Concilio, mencionado por san Agustín, condenó definitivamente el error de que el bautismo conferido por los herejes era inválido.

 

El Emperador Valeriano emitió su primer edicto de persecución, el cual obligaba a los cristianos a participar en el culto nacional de los dioses paganos y les prohibía reunirse en los cementerios, amenazando con el exilio o la muerte a cualquiera que desobedeciera la orden.

 

Tuvo una reconciliación con San Cipriano, pero no hubo tiempo para profundizar un diálogo, pues debió enfrentar una nueva emergencia con el emperador Valeriano.

 

Valeriano pronunció su primer edicto de persecución, el cual obligaba a los cristianos a participar en el culto nacional de los dioses paganos y les prohibía reunirse en los cementerios, amenazando con el exilio o la muerte a cualquiera que desobedeciera la orden.  Sixto se las ingenió para realizar sus funciones como papa de los cristianos sin ser molestado por aquellos que estaban a cargo de la ejecución del edicto imperial. Pero durante los primeros días de agosto de 258, el emperador emitió un nuevo y mucho más cruel contra los cristianos.

 

Sixto, mientras celebraba los divinos misterios y enseñaba a los fieles los mandatos del Señor, al entrar los soldados para aplicar el edicto del emperador Valeriano fue detenido e, inmediatamente, decapitado. Con él sufrieron el martirio cuatro diáconos, Genaro, Magno, Vicente y Esteban, que fueron enterrados con el papa en el cementerio de Calixto, en la vía Apia, y en ese mismo día, también sus diáconos santos Agapito y Felicísimo murieron en el cementerio de Pretextato, en donde fueron sepultados el año 258.

 

Se conoce un primer poema de San Dámaso (304-384), dedicado al Papa Sixto II para celebrar su glorioso martirio.

"Cuando la espada (persecución)

las pías entrañas de la Madre (Iglesia)

traspasaba, aquí el obispo sepultado (Sixto II)

la doctrina (las divinas Escrituras) enseñaba.

Llegan de improviso soldados y arrestan

allí al sentado en cátedra (la cátedra episcopal),

mientras los fieles ofrecen sus cuellos a la guardia enviada (es decir, intentan salvar al Papa a costa de su vida).

Apenas el anciano (obispo)

supo que uno quiso arrebatarle la palma (del martirio),

él mismo fue el primero en ofrecerse y dar su cabeza a la espada, para que así a ninguno pudiera herir una tan impaciente rabia (pagana).

Cristo que distribuye los premios de la vida, reconoció el mérito del pastor, defendiendo El mismo el resto de su grey".

 

 

 

TOMADO DE:

http://encuentra.com/la_historia_de_los_papas/san_lucio_i_13323/

http://santoraltradicional.blogspot.mx/2012/03/san-lucio-i-papa.html

http://ec.aciprensa.com/wiki/Papa_San_Lucio_I

http://ec.aciprensa.com/wiki/Papa_San_Sixto_II

http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=2744

http://es.catholic.net/op/articulos/31899/cat/214/sixto-ii-y-companeros-santo.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Esteban_I_(papa)

http://es.catholic.net/op/articulos/36555/esteban-i-santo.html

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