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Papas Santos de la Iglesia

No somos seres humanos con una experiencia espiritual,

somos seres espirituales con una experiencia humana.

 

Pierre Teilhard de Chardin

Ceferino es uno de los Papas que han tenido un pontificado más largo: Según Eusebio de Cesárea, él fue Papa del 202 al 218-219, y según el Catálogo liberiano del 198 al 217.

En muchos años de pontificado poco se sabe con seguridad de Ceferino, y es un detalle muy importante, porque los tiempos en los cuales ejerció su pontificado no eran ciertamente tiempos muy tranquilos. En efecto, durante su pontificado estalló la persecución de Settimio Severo.

 

En el año 199, cuando murió el papa San Víctor I, el clero romano oró pidiendo consejo a Dios para nombrar al nuevo Pontífice. La señal esperada se produjo bajo la forma de una paloma que se posó unos instantes sobre la cabeza de Ceferino e inmediatamente desapareció. Se vio en ella una imagen del Espíritu Santo, y Ceferino subió a la silla de San Pedro de inmediato.

 

Ceferino es descrito por San Hipólito en el "Philosophymena" (IX, XI) como un hombre simple sin educación. Evidentemente esto quiere decir que Ceferino no había cursado estudios superiores y se había dedicado a la administración práctica de la Iglesia y no a los estudios teológicos.

 

Inmediatamente después de su elevación a la Sede Romana, Ceferino llamó a Roma al confesor Calixto, que vivía en Antium y que había recibido una pensión mensual del Papa Víctor, y le confió la supervisión del coemeterium. Es evidente que poco después de esto la comunidad cristiana romana, bajo Víctor, se había convertido en la dueña de un lugar común de entierro en la Vía Apia, y Ceferino puso a Calixto al cuidado de este cementerio al cual se le dio el nombre de Calixto.

Según el testimonio de Tertuliano, el mismo Settimio Severo, disolvió una manifestación popular contra los cristianos. Tertuliano con su desdén polémico sostiene que particularmente en África no se practicaba la misma tolerancia. Y en todo caso, esa tolerancia terminó en todo el imperio hacia el 200-202, y fue un explícito edicto de Settimio Severo el que prohibió "bajo pena grave, cualquier propaganda judía, y tomó la misma decisión respecto de los cristianos", como afirma la Historia Augusta.

 

Entre los mártires ilustres de esta persecución se encuentran Perpetua y Felicidad, martirizadas en Cartago junto con Saturnino, Secondulo, Revocato y Saturo; probablemente murió también mártir San Ireneo; y con seguridad y en presencia de Settimio Severo murió mártir San Andeolo. La paz volvió en el 211 con la llegada al trono de Caracalla y continuó prácticamente bajo los sucesores.

 

Ceferino, al iniciar su pontificado, nombró a Calixto, quien luego sería su sucesor, como archidiácono de Roma, cargo equivalente al actual de Secretario de Estado, y que supuso convertirlo en su principal consejero, lo que dada la escasa formación teológica de Ceferino lo hizo depender totalmente de aquel.

 

Con la muerte de Severo, los problemas a los que debía enfrentarse Ceferino no habían terminado. Los herejes aprovecharon aquel momento de relativa tranquilidad para difundir sus doctrinas erróneas por doquier.   Tuvo que afrontar los problemas dogmáticos de los adopcionistas y de los modalistas, que tenían un concepto errado de las relaciones entre el Padre y el Hijo, y volvió a recibir en la Iglesia, pero reducido al estado laical, al presbítero Natal, que había adherido al adopcionismo.

 

A pesar de su alta dignidad, Ceferino pasaba gran parte de su tiempo visitando los refugios de cristianos, animándoles con sus palabras y proporcionándoles recursos para sobrevivir. En ocasiones iba a verlos a la cárcel, y no pocas veces estuvo presente durante las torturas, intentando dar apoyo y esperanza con su presencia.

 

Había  disputas internas de la Iglesia sobre la doctrina de la Santísima Trinidad. El Papa Víctor había excomulgado a los seguidores del maestro herético Teodoro el Curtidor junto con su líder. Ellos formaban una comunidad herética independiente en Roma que era dirigida por otro Teodoto, el cambista de monedas, y Aselepodoto. Estos hombres persuadieron a un confesor de Roma llamado Natal, que había reconocido su fe sin vacilar ante un juez pagano y había sufrido tortura, a dejarse nombrar obispo de esa secta por un pago mensual de 170 denarios. Natal, sin embargo, recibió muchas advertencias en sueños. Al principio no les prestó atención a estas visiones, pero en una ocasión creyó haber sido torturado severamente por ángeles y ahora comenzó a reflexionar sobre el asunto. Temprano en la mañana se vistió con ropas de penitencia, se cubrió con cenizas, y se postró llorando a los pies de Ceferino. Confesó su mala actuación y suplicó ser recibido de nuevo a la comunión de la Iglesia, la cual finalmente se le concedió (Eusebio de Cesárea, Historia de la Iglesia, V.32).

Ceferino decía simplemente que él reconocía un solo Dios, y que éste era el Señor Jesucristo, pero que era el Hijo, no el Padre, quien había muerto. Esta era la doctrina de la tradición de la Iglesia. Hipólito insistió en que el Papa debía aprobar un dogma distinto que representara a la Persona de Cristo como verdaderamente diferente a la del Padre y que condenara las opiniones opuestas de los monarquianos y patripasianos. Sin embargo, Ceferino no consintió en esto. El resultado fue que Hipólito se puso cada vez más irritado y colérico contra el Papa y particularmente contra el diácono Calixto al cual, como consejero del Papa, él hacía responsable de la posición de este último. Cuando, tras la muerte de Ceferino, Calixto fue elegido Obispo Romano, Hipólito se retiró de la Iglesia con sus eruditos, causó un cisma, y se convirtió en obispo rival.

 

El “Liber Pontificalis” atribuye dos decretos a Ceferino: uno sobre la ordenación del clero y el otro sobre la liturgia Eucarística en las iglesias titulares de Roma.

Se desconoce su fecha de nacimiento; murió el 20 de diciembre de 217. San Ceferino fue sepultado en las catacumbas de San Calixto, en un edificio "sub divo", en donde después fue sepultado también San Tarsicio.

 

 

TOMADO DE:

http://www.magnificat.ca/cal/es/santoral/san_ceferino.html

http://es.catholic.net/op/articulos/35751/cat/214/ceferino-santo.html

http://ec.aciprensa.com/wiki/Papa_San_Ceferino

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