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Entorno Matrimonial y Familia

"El Matrimonio es y seguirá siendo el viaje de descubrimiento más importante que el hombre pueda tener"

Soren Kierkegaard

 

"El matrimonio es como la muerte, pocos llegan a él preparados"
Anónimo

Entorno Matrimonial y Familia

LA RELACIÓN MATRIMONIAL, UN MODELO DE CONDUCTA PARA LOS HIJOS.

 

Definitivamente, el matrimonio de los padres es crucial para el bienestar y la salud mental y emocional de los hijos.

 Las primeras lecciones de amor, las aprenden de sus padres y son muy poderosas, ya que a partir de ellas los hijos construirán todas las relaciones futuras!. Así que,  es importante que los padres de familia hagamos un alto y examinemos el plan de lecciones que hemos creado para nuestros propios hijos.

 

Ciertamente y  posiblemente con frecuencia existen los problemas en el matrimonio, tensiones, asuntos no resueltos que se evitan o se posponen indefinidamente, desacuerdos en la manera de educar, en la administración del dinero, en la demanda de necesidades, etc. Sin embargo, si los papás comprendiéramos todas las maneras en que nuestros hijos se ven afectados por estas cuestiones, haríamos lo imposible por hacer los ajustes necesarios a través de una comunicación abierta y oportuna a manera de afrontar los problemas y mejorar las relaciones, en lugar de huir de ellas o crear un ambiente tenso y apático, que por supuesto que perciben y les perturba,  por más que intentemos disimular ante ellos que todo “está bien”.

 

Lo importante es descubrir lo que los hijos piensan de nuestro matrimonio, de nuestro trato, de la manera cómo resolvemos nuestras diferencias, ya que ellos se dan cuenta del tipo de relación que tenemos su papá y su mamá, e indudablemente sacan sus propias conclusiones. Los hijos  observan, escuchan y se ven influenciados por cada uno de ellos individualmente, de manera que ellos imitarán y se convertirán en lo futuro,  en aquello que observan tomando como modelo todas aquellas conductas que vivió en su hogar.

Desafortunada o afortunadamente las conductas positivas o negativas que los hijos aprenden, aunque no lo comenten con nosotros, saben y viven lo que sucede realmente entre las parejas casadas , convirtiéndolas en un patrón de conducta, parte de sus creencias y expectativas  en las que apoyarán sus propias relaciones sociales, amistosas, de noviazgo y matrimoniales futuras.

 

Cuando los hijos son criados en entornos afectuosos, generosos y tranquilos, donde sus padres se respetan y se admiran, donde ven y experimentan la sensación de apoyo, escucha, solidaridad que le ofrece su familia, se establecerá en la niñez y en la adolescencia, una muestra positiva de las bondades del matrimonio y los jóvenes adultos lo valoran y van formándose en la convicción y certeza de poder lograr también en lo futuro un matrimonio  feliz y estable, con muchos modelos y ejemplos que les darán más probabilidades de lograrlo.

 

No es fácil, pero tratemos de poner especial atención en lo positivo. El número mágico no es 50-50, sino que por cada interacción tensionante o negativa, debe haber 5 positivas!. Vale la pena luchar por mantener viva y saludable nuestra relación de pareja, por todo lo bueno que nos aporta y por la lección positiva de amor que enseña a las próximas generaciones y que tanta falta hace en estos tiempos actuales.  La primera y única lección del Amor, la damos los padres, pues somos reflejo del Amor de Dios en la Tierra!!.

 

Hasta la  próxima.

 

 

ADRIANA OLVERA MEDINA

 

MAYO 2013

 

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