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JOSEPH RATZINGER (1927-     )

PENSADOR CATÓLICO

 

 

 

Joseph Ratzinger es un teólogo de referencia. Entre sus citas, se encuentran las siguientes:

 

"A llevar al mundo digital el testimonio de su fe. Amigos, sentíos comprometidos a sembrar en la cultura de este nuevo ambiente comunicativo e informativo los valores sobre los que se apoya vuestra vida".

 

"Los cristianos están llamados a descubrir en la cultura digital los símbolos y metáforas que puedan ser útiles para hablar del Reino de Dios al hombre contemporáneo".

 

"Sin temor queremos adentrarnos en el mar digital, afrontando la navegación abierta con la misma pasión que desde hace dos mil años gobierna la barca de la Iglesia. Más que los recursos técnicos, que son necesarios, queremos calificarnos habitando también este universo con un corazón creyente, que contribuya a darle un alma al ininterrumpido flujo comunicativo de la red".

 

Las palabras anteriores dejan sentir la ubicación de un Papa sumamente teológico y filosófico, inmerso en el mundo del ciberespacio.

 

Joseph es un teólogo y prelado alemán, elegido Papa de la Iglesia Católica el 19 de abril de 2005, como sucesor de Juan Pablo II. Desempeñó ocho años de pontificado, presentó su renuncia en febrero de 2013, decisión con escasísimos precedentes en la historia de la Iglesia.

 

Joseph nació el 16 de abril de 1927 en Marktl (Baviera), en el seno de una familia de agricultores alemanes de profundas convicciones católicas. Su padre, Joseph, desempeñaba, además, el cargo de comisario de la gendarmería e hizo asimismo de profesor de su hijo, lo que con seguridad marcó el carácter tímido y retraído del futuro Papa. En la familia fue clave el papel de su madre, Maria Peintner, que ejercía las tareas domésticas y cuidaba de la buena marcha de sus otros dos hijos, Georg y Maria.

 

A los once años ingresó en el seminario. En 1943 combatió en la II Guerra Mundial como integrante de una unidad antiaérea. Terminada la guerra se apresuró a matizar: “Reniego de aquel reino del ateísmo y de la mentira que fue el nazismo”.

 

Después prosiguió sus estudios de filosofía y de teología en Munich y en Freising, hasta que en junio de 1951 fue ordenado sacerdote. Los dos años siguientes los ocuparía en preparar la tesis de doctorado, un ensayo sobre San Agustín que fue calificado con un cum laude.

 

En 1957 inició como profesor de teología dogmática en el seminario de Freising, hasta que dos años después sería nombrado catedrático de la Universidad de Bonn (1959-1963). Luego pasó a la de Münster (1963-1966), y de 1966 a 1969 ocupó la prestigiosa cátedra de Tübingen, donde coincidió con Hans Küng (1928-   ), que se convertiría en el teólogo más admirado y seguido por los jóvenes curas progresistas.

 

En Tübingen, uno de los alumnos más brillantes de Ratzinger fue el brasileño Leonardo Boff (1938-   ), con quien más tarde protagonizaría sonados enfrentamientos, aunque menores que los que mantendría con Küng, su adversario más duro.

 

Ratzinger se erigió, empero, en uno de los teólogos de referencia del concilio Vaticano II, junto al propio Küng y al jesuita Karl Rahner (1904-1984). A sus treinta y cinco años, Joseph tenía ya un admirable bagaje como docente. Llegó a Roma como experto en pleno debate sobre la libertad religiosa, una de las temáticas que cerraron el llamado concilio del aggiornamento de todos los temas de la Iglesia.

 

Su nombre se hizo conocido en el entorno eclesiástico y en el de los seglares cultos, hasta el punto que después del Concilio quedó convertido en un referente. Sin embargo, su fulgor pronto empezó a languidecer entre los aperturistas, sobre todo porque quedó marcado por el movimiento de Mayo del 68, cuyos aires de libertad y de cambio le convirtieron en un acérrimo defensor de la fe frente al marxismo, el liberalismo y el ateísmo.

 

Al regresar de Roma ocupó de nuevo su cátedra de Tübingen hasta 1969, año en que ganó por oposición la cátedra de Ratisbona, donde de nuevo siguió deslumbrando a Pablo VI, quien leyó las diversas obras que Ratzinger escribió sobre los trabajos del Concilio, un compendio, en definitiva, de sus lecciones universitarias: Introducción a la cristiandad (1968).

 

Por ello, el 27 de junio de 1977, Pablo VI (1897-1978) lo nombró obispo de Munich y lo elevó al cardenalato. Había acabado el Concilio, que en alguna medida se quedaría en letargo.

 

La renuncia del papa Benedicto XVI al pontificado de la Iglesia católica fue anunciada por él mismo el 11 de febrero de 2013,1 y fue efectiva el 28 de febrero, a las 20:00 horas de Roma. En ese momento, la sede apostólica quedó vacante y dio comienzo un cónclave en el mes de marzo para elegir al siguiente Sumo Pontífice de la Iglesia católica.2 Se convirtió así en el primer papa en renunciar en 598 años, pues el último en dimitir había sido Gregorio XII, en 1415.3 Sin embargo, el precedente de Celestino V (1294) es el único que no da lugar a dudas sobre la espontaneidad de la decisión.4

 

La noticia fue objeto de una extensa cobertura mediática,5 6 centrándose en el carácter insólito de un hecho como este en la historia,7 8 calificado por algunos como «revolucionario»,9 10 al ir contra la costumbre católica en la que el papa extiende su pontificado hasta el momento de su fallecimiento.10

 

El 13 de marzo, el argentino Jorge Mario Bergoglio es electo Sumo Pontífice adoptando el nombre de Francisco, primer papa latinoamericano de la historia.

 

Se detallan obras de Joseph Ratzinger en 45 años de escritor, sin que sea una lista total:

2013    ¿Por qué soy todavía cristiano? ¿Por qué permanezco en la Iglesia?

2012    La infancia de Jesús.   La tercera y última parte de la trilogía de Jesús de Nazaret, centrada en los evangelios de la infancia.

2012     Mi cristiandad. Discursos fundamentales

2012     Escatología

2012     La bendición de la Navidad

2012     Servidor de vuestra alegría

2011     Jesús de Nazaret: Desde la entrada en Jerusalén a la resurrección. Se abordan cuestiones cruciales sobre la vida de Cristo, todavía hoy disputadas entre teólogos.

2010     Luz del mundo

2009     Los apóstoles y los primeros apóstoles de Cristo

2008 (2010)              Orar

2007     Jesús de Nazaret

2007     Juan Pablo II. Mi querido predecesor

2005     Fe, Verdad y Tolerancia: el Cristianismo y las religiones del mundo

2004     Caminos de Jesucristo

2000     El resplandor de Dios en nuestro tiempo

2000     Episcopado y primado

2000     Revelación y tradición

1999     Un canto nuevo para el Señor

1968     Introducción al cristianismo

 

El papa Benedicto, en su contexto cultural y religioso presenta coherencia de la trayectoria vital, intelectual y religiosa de su vida. Ofreció una fructífera relación con Juan Pablo II. Se le recuerda como un papa muy intelectual, un gran teólogo, que hizo gran aportación al Concilio Vaticano II. Asumió como  prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Occidente necesita recuperar sus raíces cristianas para superar el relativismo, que es su principal enemigo interior: estas ideas han sido multiplemente repetidas por Joseph siendo papa.

 

Tres encíclicas hacen meditar el corto tiempo de su pontificado: Encíclica Deus caritas est (25 diciembre 2005), en la que  Benedicto invita a fijar la atención en la realidad primordial del amor, en su dimensión humana y divina, como clave para entender la existencia cristiana. La segunda encíclica Spe Salvi (30 de noviembre de 2007) en la que Benedicto aborda un tema cristiano clásico, confrontándolo con las respuestas que la filosofía y la política han dado a la necesidad. Caritas in veritate (29 de junio de 2009). En esta tercera encíclica, el papa no duda en pronunciarse sobre problemas económicos y sociales que inciden en la dignidad humana, aplicando las orientaciones de la doctrina social de la Iglesia y sin pretender ofrecer soluciones técnicas. Antes de concluir su papado, expide la Carta Apostólica Porta fidei (11 de octubre de 2011), documento en que convoca el Año de la Fe, y plantea redescubrir los contenidos de la fe, abrir el corazón a lo que se cree para emprender el camino de la conversión y comprometerse a dar un testimonio público.

 

Algunas citas de Joseph Ratzinger, dejan en firme su posición como persona y como Iglesia ante ciertos temas importantes para los años recientes:

 

Teología de la Liberación: «Nos encontramos, en resumidas cuentas, en una situación singular: la teología de la liberación había intentado dar al cristianismo, cansado de los dogmas, una nueva praxis mediante la cual finalmente tendría lugar la redención. Pero esa praxis ha dejado tras de sí ruina en lugar de libertad. Queda el relativismo y el intento de conformarnos con él. Pero lo que así se nos ofrece es tan vacío que las teorías relativistas buscan ayuda en la teología de la liberación, para, desde ella, poder ser llevadas a la práctica».

 

Políticos abortistas y Eucaristía: «No todos los asuntos morales tienen el mismo peso moral que el aborto y la eutanasia. Por ejemplo, si un católico discrepara con el Santo Padre sobre la aplicación de la pena de muerte o en la decisión de hacer la guerra, éste no sería considerado por esta razón indigno de presentarse a recibir la Sagrada Comunión. Aunque la Iglesia exhorta a las autoridades civiles a buscar la paz, y no la guerra, y a ejercer discreción y misericordia al castigar a criminales, aún sería lícito tomar las armas para repeler a un agresor o recurrir a la pena capital. Puede haber una legítima diversidad de opinión entre católicos respecto de ir a la guerra y aplicar la pena de muerte, pero no, sin embargo, respecto del aborto y la eutanasia».

 

Marxismo: «La doctrina de salvación marxista, en definitiva, había nacido en sus numerosas versiones articuladas de diferentes maneras, como una visión única y científica del mundo, acompañada por una motivación ética y capaz de acompañar a la humanidad en el futuro. Así se explica su difícil adiós, incluso después del trauma de 1989». «Basta pensar en lo discreta que ha sido la discusión sobre los horrores de los "gulags" comunistas, y en lo poco que se ha escuchado la voz de Alexander Solzjenitsin: de todo esto no se habla».

 

Clonación: «El hombre es capaz de producir en laboratorio otro hombre que por tanto no es ya don de Dios o de la naturaleza. Se puede fabricar y, lo mismo que se fabrica, se puede destruir». Si este es el poder del hombre, entonces «se está convirtiendo en una amenaza más peligrosa que las armas de destrucción masiva».

 

Cristianos y Musulmanes: «Se ha dicho que la Constitución europea no podía hablar de las raíces judeocristianas para no ofender al Islam. Pero lo que ofende al Islam es el desprecio de Dios, la arrogancia de la razón que provoca el fundamentalismo».

 

Control poblacional:  «Hay un miedo a la maternidad que se apodera de una gran parte de nuestros contemporáneos. En este miedo a la maternidad hay algo profundo: el otro se convierte en la competencia que quita una parte de mi vida, una amenaza para mi ser y para mi libre desarrollo. Hoy no hay una filosofía del amor sino sólo una filosofía del egoísmo».

 

Matrimonio y uniones homosexuales: «No existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia. El matrimonio es santo, mientras que las relaciones homosexuales contrastan con la ley moral natural».

 

New Age: «La reedición de religiones y cultos precristianos, que hoy se intenta con frecuencia, tiene muchas explicaciones. Si no existe la verdad común, vigente precisamente porque es verdadera, el cristianismo es sólo algo importado de fuera, un imperialismo espiritual que se debe sacudir con no menos fuerza que el político. Si en los sacramentos no tiene lugar el contacto con el Dios vivo de todos los hombres, entonces son rituales vacíos que no nos dicen nada ni nos dan nada; que, a lo sumo, nos permiten percibir lo numinoso, que reina en todas las religiones. Aún entonces, parece más sensato buscar lo originalmente propio, en lugar de dejarse imponer algo ajeno y anticuado. Pero, ante todo, si la ‘sobria ebriedad’ del misterio cristiano no puede embriagarnos de Dios, entonces hay que invocar la embriaguez real de éxtasis eficaces, cuya pasión arrebata y nos convierte -al menos por un instante- en dioses, y nos deja percibir por un momento el placer de lo infinito y olvidar la miseria de lo finito. Cuanto más manifiesta sea la inutilidad de los absolutismos políticos, tanto más fuerte será la atracción del irracionalismo, la renuncia a la realidad de lo cotidiano».

 

Relativismo:  «El relativismo se ha convertido en el problema central de la fe en la hora actual. Sin duda, ya no se presenta tan sólo con su vestido de resignación ante la inmensidad de la verdad, sino también como una posición definida positivamente por los conceptos de tolerancia, conocimiento dialógico y libertad, conceptos que quedarían limitados si se afirmara la existencia de una verdad válida para todos. A su vez, el relativismo aparece como fundamentación filosófica de la democracia. Ésta, en efecto, se edificaría sobre la base de que nadie puede tener la pretensión de conocer la vía verdadera, y se nutriría del hecho de que todos los caminos se reconocen mutuamente como fragmentos del esfuerzo hacia lo mejor; por eso, buscan en diálogo algo común y compiten también sobre conocimientos que no pueden hacerse compatibles en una forma común. Un sistema de libertad debería ser, en esencia, un sistema de posiciones que se relacionan entre sí como relativas, dependientes, además, de situaciones históricas abiertas a nuevos desarrollos. Una sociedad liberal sería, pues, una sociedad relativista; sólo con esta condición podría permanecer libre y abierta al futuro».

 

En su libro "El Credo hoy" del año 2006, se reúnen contribuciones que hasta entonces estaban dispersas. En el libro se explican los artículos del Credo que, con las argumentaciones de Joseph, dan nueva luz a los contenidos fundamentales del cristianismo como son la fe, la esperanza y el amor. El papa aborda en cada artículo del Credo una amplia disertación donde se cita a teólogos, filósofos y científicos, argumentando de manera convincente la visión particular de este profundo pensador católico.

 

La obra producida por Joseph Ratzinger permite advertir que la Sede de Pedro la ocupó un intelectual que defiende con profundidad de argumentos los pilares de la Iglesia Católica y de su fundador. Hace meditar y reflexionar  a sus lectores con sus textos sugestivos y estimulantes.

 

En 2013 renuncia como Papa y ahora coexiste, como Papa emérito, al lado del Papa Francisco que lo sucedió.

 

 

INFORMACIÓN ESTRUCTURADA A PARTIR DE:

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/r/ratzinger.htm

http://www.lecturalia.com/autor/1851/joseph-ratzinger

http://www.aceprensa.com/articles/bibliografia-esencial-sobre-joseph-ratzinger-benedicto-xvi/

http://es.wikipedia.org

http://es.catholic.net/empresarioscatolicos/474/2243/articulo.php?id=22969

 

 

 

 

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Pensadores Católicos

"¿Quién, que vive en íntimo contacto con el orden más consumado y la sabiduría divina, no se sentirá estimulado a las aspiraciones más sublimes?"
¿Quién no adorará al Arquitecto de todas estas cosas?

 

Nicolás Copérnico

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